Cada producto lleva su propia lista
Dar de alta a alguien son seis altas distintas, en seis sitios, con seis criterios. Y darle de baja, seis oportunidades de olvidarse de una.
Bitsideas One es la capa de identidad que comparten THOMAS, EDITH, LUCY, RONALD y el resto de la suite. Una persona, una cuenta, unos permisos — y una sola pantalla donde darlos y quitarlos.
Sin instalar nada. Se abre en el navegador.
Cada sistema que se suma trae su propia idea de quién eres y de qué puedes hacer. El coste no aparece el primer día: aparece cuando alguien entra, cambia de puesto o se va.
Dar de alta a alguien son seis altas distintas, en seis sitios, con seis criterios. Y darle de baja, seis oportunidades de olvidarse de una.
La respuesta a «¿quién tiene acceso a la sede norte?» está repartida entre varias pantallas de varios sistemas, y nunca es la misma según a quién le preguntes.
Los asientos se compran de golpe y se asignan poco a poco. Sin un sitio donde verlos juntos, la factura crece y el uso no.
La baja en nómina no cierra los accesos por sí sola. Una licencia vencida que nadie revisa es una puerta abierta que nadie está mirando.
THOMAS, EDITH, LUCY, RONALD y los demás dejan de guardar su propia lista de usuarios y preguntan aquí. La cuenta de cada persona pasa a ser una sola.
Personas, grupos y ámbitos —sedes, obras, áreas—. Un rol se concede al grupo o al ámbito, no de uno en uno, y quien entra al grupo lo hereda.
Cada vez que alguien intenta hacer algo, su producto consulta qué puede hacer. La respuesta se comprueba en el momento, no se hereda de ayer.
Cada bloque es una pantalla que existe y funciona, no una intención. Lo que todavía no está hecho no aparece en esta lista.
Una persona, una cuenta, muchas organizaciones. Invitados con fecha de caducidad obligatoria, y bajas que cierran el acceso de verdad.
Grupos estáticos y dinámicos, y ámbitos con jerarquía: quien manda en una sede manda en todo lo que cuelga de ella, sin repetir la asignación.
Un catálogo central alimentado por los propios productos. Delegaciones temporales que vencen solas, porque toda delegación exige fecha de fin.
Los asientos se cuentan una vez por persona aunque le lleguen por tres grupos distintos. Se ve lo comprado, lo asignado y lo que sobra.
Adopción por producto, y tres detectores que marcan lo raro: actividad fuera de horario, un privilegio que nadie más tiene, un invitado extendido una y otra vez.
El nivel de soporte no se marca a mano: se deriva de lo que el cliente tiene contratado, y cambia solo cuando cambia su licencia.
Una membresía caducada deja de dar permisos en la siguiente consulta, aunque el proceso que las marca todavía no haya pasado.
Aunque le llegue el mismo producto por tres grupos distintos, se cobra una vez. Y si no quedan asientos, la asignación falla entera y dice cuántos faltan.
No se puede delegar sin fecha de fin. Es la única forma de que «te dejo mis permisos esta semana» no acabe durando dos años.
El aislamiento entre clientes está probado con casos que intentan cruzarlo a propósito, no dado por supuesto.
Cada uno con sus propios planes y su propia forma de cobrar. Bitsideas One no los sustituye: les da la identidad y les dice qué puede hacer cada persona.
3 planes
4 planes
3 planes
4 planes
En preparación
Incluido
Sí. Los productos dejan de guardar usuarios y contraseñas y delegan la identidad aquí. La persona entra una vez y pasa a los productos que tenga contratados, sin volver a identificarse.
Si ya usas alguno de los productos de la suite, tu organización puede empezar con lo que ya tiene contratado.